SANTIAGO DE LA ESPADA

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EL CAMINO CON SAN JUAN DE LA CRUZ SIGNIFICA BUSCAR…

¿Qué buscas? … ¿A quién buscas?… ¿Quién te busca?… La búsqueda del amado, el deseo de encontrarse solo y solamente con él.

Cántico espiritual:

  1. Buscando mis amores,

iré por esos montes y riberas;

ni cogeré las flores,

ni temeré las fieras, y pasaré

los fuertes y fronteras

  1. ¡Ay, quién podrá sanarme!

Acaba de entregarte ya de vero;

no quieras enviarme

de hoy más ya mensajero,

que no saben decirme lo que quiero.

  1. Descubre tu presencia,

y máteme tu vista y hermosura;

mira que la dolencia de amor,

que no se cura sino con la presencia y la figura.

  1. ¡Oh cristalina fuente,

si en esos tus semblantes plateados

formases de repente

los ojos deseados

que tengo en mis entrañas dibujados!

(CB 3.6. 11.12 ).

 Quizá el cansancio haya hecho su aparición y nos permita encontrarnos frente a nosotros mismos, quizá débiles, cansados, pero…

 

“Aunque el camino es llano y suave para quienes tienen buena voluntad: quien camina, caminará poco y con trabajo si no tiene buenos pies y ánimo y porfía animoso en eso mismo”[1]

Es lo que nos recuerda fray Juan frente al descanso, al encuentro, a la paz. También lo hizo fray Juan, cuando a finales del siglo XV pasó por esos lares…: fue junto al actual ayuntamiento en la que fuera una posada del siglo XVI, que aún nos presenta su típica y larga balconada de madera corrida sobre zapatas, protegidas por un amplio alero, en la que pernoctó nuestro querido compañero de viaje…

Así se ha ido corriendo, de boca en boca, en los lugareños, desde aquel entonces.

[1] “Poesías y escritos breves” Ed. Monte Carmelo, 2010. Dichos de luz y amor, nº 3. p. 64

Dejó escrito fray Juan (Dichos de luz y amor, nn 66, 67 y 68, respct.):

En la tribulación acude luego a Dios confiadamente, y serás esforzado, y alumbrado y enseñado.

En los gozos y gustos acude luego a Dios con temor y verdad, y no serás engañado ni envuelto en vanidad.

Toma a Dios por esposo y amigo con quien te andes de continuo, y no pecarás, y sabrás amar, y haránse las cosas necesarias prósperamente para ti.

TIEMPO PARA MEDITAR SOBRE LA ESPERANZA

¿Qué es lo que esperas? ¿En quién esperas? ¿Con quién esperas?

Eso que pretendes y lo que más deseas no lo hallarás por esa vía tuya ni por la alta contemplación, sino en la mucha humildad y rendimiento de corazón.[1]

TIEMPO PARA MEDITAR SOBRE LA ALEGRÍA

Juan de la Cruz canta la cercanía de Dios al ser humano, nos dice qué es lo que pasa en la vida cuando le hacemos sitio a lo trascendente. La intimidad con nuestro interior, nos hace más divinos por dentro, más humanos por fuera, más encarnados para la compasión, el amor siempre se asoma. Su testimonio: Dios nos viene muy bien, es posible vivir de Dios, con Dios y desde Dios envueltos en un manto de gozo. El lenguaje de Juan de la Cruz en el libro de “La Llama” respira alegría por todos los poros. En él se cumple lo que dice el salmista: “Has puesto en mi corazón más alegría que si abundara en trigo y en vino” (Sal 4,8).

San Juan de la Cruz vive con intensidad y gozo, una ALEGRÍA impresionante en la relación con su interior; para él, la alegría interior no es una cuestión más entre otras, es algo vital. Esta experiencia es fuente de felicidad inagotable, que quiere comunicar a todos.

Se maravilla, en medio del asombro, de lo grande que es la persona cuando se descubre que no está nunca sola. La alegría realiza, cual alfarero con el barro, la gran obra en el ser humano. Somos obra de nuestro interior, que nos alegra y enriquece con los dones que vamos descubriendo, de Su presencia en nosotros: “me recibo más que me hago” (Teilhad de Chardin). “El fin de Dios es engrandecer el alma” (LB 2,3); no es de extrañar que la Virgen María, la mujer del amor, cante alborozada en presencia de Isabel, otra mujer tocada por Dios: “Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador” (Lc 1, 46-47)

Dice fray Juan, aclarando el Cántico:

“Grande contento es para el alma entender que nunca Dios falta del alma, aunque esté en pecado mortal, cuánto menos de la que está en gracia. ¿Qué más quieres, ¡oh alma!, y qué más buscas fuera de ti, pues dentro de ti tienes tus riquezas, tus deleites, tu satisfacción, tu hartura y tu reino, que es tu Amado, a quien desea y busca tu alma? Gózate y alégrate en tu interior recogimiento con él, pues le tienes tan cerca. Ahí le desea, ahí le adora, y no le vayas a buscar fuera de ti, porque te distraerás y cansarás y no le hallarás ni gozarás más cierto, ni más presto, ni más cerca que dentro de ti. Sólo hay una cosa que, aunque está dentro de ti, está escondido. Pero gran cosa es saber el lugar donde está escondido para buscarle allí a lo cierto. Y esto es lo que tú también aquí, alma, pides cuando con afecto de amor dices: ¿Adónde te escondiste?” Cántico espiritual:

  1. ¿Adónde te escondiste,

Amado, y me dejaste con gemido?

Como el ciervo huiste,

habiéndome herido;

salí tras ti clamando, y eras ido.

  1. Pastores, los que fuerdes

allá por las majadas al otero:

si por ventura vierdes

aquel que yo más quiero,

decidle que adolezco, peno y muero.

[1] “Poesías y escritos breves. Avisos, cautelas y cartas” Ed. Monte Carmelo, 2010. Avisos espirituales. Dichos de luz y amor, nº 40

Santiago te ofrece el reposo para tu cansancio. Y ese encuentro contigo mismo se descubre como un encuentro de caminos, de historias, de realidades. No estás solo, además… la búsqueda: este es el verdadero lugar de Encuentro.

Dice fray Juan de la Cruz …

2. ¡Oh, Señor Dios mío!, ¿quién te buscará con amor puro y sencillo que te deje de hallar muy a su gusto y voluntad, pues que tú te muestras primero y sales al encuentro a los que te desean?
47. Tú, Señor, vuelves con alegría y amor a levantar al que te ofende y yo no vuelvo a levantar y honrar al que me enoja a mi.
66. En la tribulación acude luego a Dios confiadamente, y serás esforzado, y alumbrado y enseñado.
67. En los gozos y gustos acude luego a Dios con temor y verdad, y no serás engañado ni envuelto en vanidad.

Si deseas contactar con la Parroquia Santiago Apóstol, de Santiago de la Espada, su teléfono es: 953438008

 

PONTONES – SANTIAGO DE LA ESPADA

NERPIO – EL SABINAR