HORNOS DE SEGURA

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Si deseas contactar con la iglesia “Nuestra Señora de la Asunción”, su teléfono es: 953495053

Desde Hornos de Segura hacia Pontones

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La dureza del caminar se debe también a nuestras cargas…¡qué satisfacción sería poder vivir ligero de equipaje…! La humildad aligera, permite el encuentro…

“Más agrada a Dios una obra, por pequeña que sea, hecha en escondido, no teniendo voluntad de que se sepa, que mil hechas con gana de que las sepan los hombres.Porque el que con purísimo amor obra por Dios, no solamente no se le da nada de que lo vean los hombres, pero ni lo hace porque lo sepa el mismo Dios; el cual, aunque lo hubiese de saber, no cesaría de hacerle los mismos servicios con la misma alegría y pureza de amor” (D, 20)

¿Dónde estás?  Tu punto de partida ha de ser siempre tu necesidad más profunda, lo que siempre andas pidiendo y deseando.

CANCION DEL ALMA ENAMORADA de San Juan de la Cruz:

“Si todavía te acuerdas de mis pecados para no hacer lo que te ando pidiendo, haz en ellos, Dios mío, tu voluntad, que es lo que yo más quiero, y ejercita tu bondad y misericordia y serás conocido en ellos.”  

Tanto como lo que esperas tú del Señor, espera Él de ti. ¿Qué puede esperar de ti?

¿Qué obras piensas que puede esperar el Señor de ti: obras, actitudes,  palabras?

“Y si es que esperas a mis obras para por ese medio concederme mi ruego, dámelas tú y óbramelas, y las penas que tú quisieras aceptar, y hágase. Y si a las obras mías no esperas, ¿qué esperas, clementísimo Señor mío?”(D, 26)

Hornos de Segura


Orografía e itinerario: desde Hornos de Segura hacia Pontones, 22,7 kms.

Nos internamos en el corazón más profundo de la Sierra de Segura -de particular belleza paisajística-por pistas, sendas y caminos de herradura en relativo buen estado.                                          

Parte el recorrido con una larga bajada de casi 3 km., pasando por las viejas salinas (Casa de la Alfarería) desde los 870 m de Hornos hasta los 650 m. en una de las colas del pantano del Tranco. Desde este punto, el más bajo del recorrido, subimos hasta la cercana aldea de La Platera (※1)a cinco minutos en coche desde Hornos; 3 km. más arriba, llegamos por una pista hasta el Collado Montero a 922 m (※2). Junto a la barrera que impide seguir por la pista, conviene un breve descanso. Desde que salimos, hemos ido en paralelo al pantano del Tranco, entre olivares y, más arriba, un rico bosque mediterráneo con ejemplares de cornicabras y madroños, disfrutando de hermosos horizontes de las sierras y el azul del pantano en lo hondo. Nos espera una bajada de 2,5 km. hacia Arroyo Montero a 709 m, siempre con agua. Desde aquí,al pasar el puente,por la pista que sube a la izquierda se llegaen 1,8 km. a la aldea abandonada de La Agracea a 870m., una de las muchas cuyos habitantes fueron desalojados tras la expropiación forzosa que conllevó la declaración de coto nacional, con el achaque de la repoblación forestal de la cuenca del Tranco.Se expulsó a unas 2.000 personas sin miramientos.A partir de ahora, subimos por una senda, antiguo camino de herradura entre el bosquede pinos, encinas y quejigos; en 2 km. llegamos a Las Hazas a 1.117 m., antigua casa forestal en ruinas, cuyos altos y afilados cipreses permitían ubicarla desde lejos entre el inmenso bosque que abarcatodo lo que nuestra miradaalcance a la redonda.Hacia el Sur corta el horizonte el característico perfil del roquedo de Peña Mujo. La senda zigzaguea y, a 14,8 km. del inicio de la etapa, alcanzaun claro a 1.250m con algún gran pinoal pie del cerro de Montalvo, lo llaman Collado de Montalvo o de Martín Caro (※3). Desde aquí, la senda toma dirección Sur por un cordel que ofrece espectaculares vistas a levante y poniente. A 17,6 km. del inicio de etapa, se alcanza el punto más alto a 1.476m. La senda, ya sin sombra,desciende hasta cerca de la aldea de Casas de Carrasco (※4) con un grifo donde beber. A1,7 km. queda Pontón Alto. Allí cruzamos el río Segura para coger la senda que, por el umbroso bosque de ribera, nos lleva a Pontón Bajo (más conocido por Pontones) a 1.333 m. de altitud, punto final de la etapa.

No olviden refrescarse en el pilón sito a la cabecera de la iglesia.

Hornos de Segura

(※1) (※2)De Hornos a la Platera desde la A-317 se puede acceder a las pistas que recorremos hasta Collado Montero.                         

(※3) En coche, una tortuosa pista llega al caserío de Montalvo desde el km. 52,5 de la A-317 salida La Ballestera. Desde el Collado de Martín Caro el andariego puede acercarse a Montalvo por el Collado de la Romana, unos 600m hacia el sur y buscar un camino a la izquierda.

(※4) Muy próxima al km. 54 de la A-317

Hornos. Subir…, bajar…, pero no cual “tío vivo”, sino experiencias frente a uno mismo, convertido en aliado.

En las alturas, lejos de temer al vértigo, fray Juan de la Cruz asegura nuestros pies al suelo. En sus “Dichos de Luz y Amor”, te recuerda…

(Dichos recogidos por Magdalena del Espíritu Santo, carmelita descalza de Beas)

Para mortificar las cuatro pasiones naturales, que son: gozo, tristeza, temor y esperanza, aprovecha lo siguiente: Procurar siempre inclinarse no a lo más fácil, sino a lo más dificultoso. No a lo más sabroso, sino a lo más desabrido; no a lo más gustoso, sino a lo que no da gusto. No inclinarse a lo que es descanso, sino a lo más trabajoso. No a lo que es consuelo, sino a lo que no es consuelo; no a lo más, sino a lo menos. No a lo más alto y precioso, sino a lo más bajo y despreciado. No a lo que es querer algo, sino a lo que no es querer nada. No andar buscando lo mejor de las cosas, sino lo peor, y traer desnudez y vacío y pobreza por Jesucristo de cuanto hay en el mundo.(D, 124)

Prontitud en la obediencia, gozo en el padecer, mortificar la vista, no querer saber nada, silencio y esperanza.(D, 127)

Hornos de Segura

Desde Hornos de Segura hacia Beas de Segura

Música para tu lectura

EL CAMINO DE SAN JUAN DE CRUZ ES CAMINAR CON «EL CALLADO AMOR»

Caminar con este frailecillo por donde lo hacemos, es acercarse a los rincones escondidos de los lugares conocidos, los distintos caminos realizados, los pueblos con su historia y cultura, sus gentes con sus saludos, acogida, conversación, la naturaleza entera con sus mil huellas del Amado, supieron de su susurro enamorado.

De viaje por los caminos, en la oscuridad y estrechez de muchos momentos, en el cansancio, San Juan de la Cruz buscó con un corazón limpio. Con la Biblia, su libro más querido, al hilo de la Liturgia, celebrando la Eucaristía, ante imágenes -sobre todo ante la Cruz-, fue aprendiendo el lenguaje del callado amor que es el que más agrada a Dios.

Aprovechó cada encuentro con sus hermanos de comunidad, ahora los que estamos haciendo este camino con él, para invitarnos al trato con Dios.

Mira la vida, mira tu vida. Descúbrela bella, grande. Contémplala habitada por Dios, embellecida por su presencia, tocada por su amor. Ayuda a otros a descubrir que, sin alejarse de su vida, pueden hallar que no están vacíos por dentro, que descubran su corazón y lo que hay en él. Hazlo con tu vida. Quien mejor habla siempre es la vida. El lenguaje de lo interior oye y el lenguaje que mejor oyen los que te rodean es el callado amor.

Y a cada persona que se topó con él le habló de las excelencias de ser amado. De pie, postrado, de rodillas, buscó al que amaba su alma, aceptó el dolor de la purificación y adoró al Dios humanado de la Eucaristía. En el lecho de su muerte quiso que pusieran en sus oídos las canciones de amor del esposo a la esposa del Cantar de los Cantares.

Podremos estar lejos de Dios, confesaremos nuestra incapacidad para orar, andaremos enredados en mil apegos, ocupaciones, vicios y sin poder ir adelante; no importa; para cada uno tiene una palabra de aliento, un consejo, una certeza. Escuchemos una de sus páginas para que se vaya desengañando y despertando nuestro corazón, gracias a San Juan de la Cruz.


“¡Oh almas criadas para estas grandezas y para ellas llamadas!, ¿qué hacéis?, ¿en qué os entretenéis? Vuestras pretensiones son bajezas y vuestras posesiones miserias. ¡Oh miserable ceguera de los ojos de vuestra alma, pues para tanta luz estáis ciegos, y para tan grandes voces sordos, no viendo que, en tanto que buscáis grandezas y gloria, os quedáis miserables y bajos, de tantos bienes, hechos ignorantes e indignos!” (C 3 9,7)

Fiándonos de Juan de la Cruz, nos dejamos llevar de su mano, y seguimos sus pasos, descubriendo que amar es posible, aunque con estilo propio, con «CALLADO AMOR»

Serán las palabras de San Juan de la Cruz que nos dice:

“Detente, cierzo muerto;
ven, austro, que recuerdas los amores
aspira por mi huerto,
y corran sus olores,
y  pacerá el Amado entre las flores.”

“Por este aire entiende el alma al Espíritu Santo, que la inflama toda, la regala, aviva y levanta al amor de Dios.  Mucho es de desear este divino aire del Espíritu Santo y que pida cada alma aspire por su huer­to para que corran divinos olores de Dios” (C 17, 4)

Hornos de Segura

* Limpia tu corazón, purifica tu conciencia, pon tu mente de veras en Dios y glorifícalo (3S 40,2).
* Ponte en soledad para no perderte en el bullicio de otras voces o compañías que no sean la de Dios (3S 36,3).
* Recógete en tu interior, para orar en el templo vivo de tu corazón, donde está Dios. Ahí deséalo, adóralo (L 3,34).
* Libera tu espíritu y ponte en paz para que Dios te hable en la soledad (C 1, 8)

Orografía e itinerario: desde Hornos de Segura hasta Beas de Segura, 24,4 kms.

La etapa final es muy exigente por las fuertes pendientes. Seguiremos casi toda la jornada una vía pecuaria todavía en uso, el cordel de Hornos el Viejo, evidente en los signos de pisoteo del ganado. Si se hace en verano, recomendamos comenzar muy temprano, procurando caminar el menor tiempo posible en el centro del día, ya que en la parte final, de bajada afortunadamente, recorremos zonas de baja altitud -próximas a los 600 metros-, donde las temperaturas pueden dispararse. No olviden llevar bastante agua.

A la salida de Hornos por la puerta de la muralla, es aún de noche y nos aguarda un camino con buena pendiente de bajada: así que cuidado. A la espalda, la silueta de Hornos encaramada y rompiente sobre la vega. Sin miedo a convertirnos en estatua de sal, merece echar la vista atrás y –según el día que haga- verla recortada sobre las estrellas o flotar entre la niebla. Llegamos a la carretera A-319 y cruzamos el puente (※ 1) de un arroyo al norte del Tranco a 644 m. de altitud; acto seguido, dejamos la A-319 y nos desviamos a la izquierda. Seguimos las balizas en un ascenso de 140 m. por las lomas de olivar y pinos de Cerro Molina. Bajamos unos 100 m. a la Ermita de S. José (※ 2), al pie de la carretera entre Cañada Morales y Guadabraz. Allí podemos beber agua en la fuente junto a un restaurante.

Toca ahora afrontar el mayor esfuerzo de la jornada, la Cuesta de Cañada Morales, con fuerte pendiente, terreno suelto e inestable y alguna pedriza, mucho cuidado con las caídas. La subida se suaviza al llegar a las Ramblillas, y en las Cumbres de Beas culmina a 1.291 mts. la mayor altitud de la etapa. En poco más de tres kms. subimos más de 500 mts. Llevamos recorridos más de 8 km. y aún nos faltan otros 15 km. para Beas.  Al norte del Cerro Peguera y el de los Tres Mojones, el camino zigzaguea bajando entre peñascos.

Durante unos cinco km. el terreno se suaviza, “llaneando” con algunas subidas y bajadas en torno a unos 1.200 mts. de altitud.  El cordel transcurre entre pinos y encinas, alternando pistas forestales y sendas. Una encrucijada de pistas en el punto medio de la etapa (※ 3), es buen sitio para un almuerzo.

Pasada la Cruz de los Nudos, está el prado de “Los Rasos”. Desde aquí al Oeste, por la solana del cerro de Natao, que queda a nuestra derecha, el camino se desdibuja y hay dos km.de terreno áspero y escabroso, un piso irregular muy pisoteado por el ganado, entre peñas, roca suelta, y numerosos tocones de arbustos, lo que nos pide extremar la precaución ante posibles accidentes. El final de este tramo ingrato es peor aún, con una resbaladiza y fuerte cuesta sin sombra que sale a una pista (※ 4) en un pequeño llano al pie de la Piedra del Águila a 1.017 mts. de altitud.

Nos quedan 7 km. en descenso hasta los 600 m. de Beas de Segura por el Camino de la Parrilla, una pista entre olivares que cuelgan de laderas de gran pendiente.
Llegamos a la villa marcada por las huellas de Sta. Teresa y de S. Juan de la Cruz.

De su mano, pese a la fatiga, hemos abierto una aventura interior de renovación y alegría. Más adelante veríamos El Calvario, en el término ya de Villanueva del Arzobispo, hermosos territorios en los que inició San Juan de la Cruz su andadura en Andalucía…

(※ 1) En el km.85,5 de la A-319 accesible desde el km.23 de la A-317 entre Cortijos Nuevos a Hornos
(※ 2) En el km.82 de la A-319, accesible desde el km.23 de laA-317 entre Cortijos Nuevos y Hornos
(※ 3) Se encuentra a 11 km. por pista accesible por dos entradas, una el km.9,7 de la A-6301 en paralelo al Arroyo de Fuente Pinilla y desvío a los Cortijillos, y otra el km.20,8 de la A-6301en dirección Fuente Pinilla
(※ 4) De Beas al km.7 de la etapa puede acceder un vehículo en todo momento por la pista Camino de la Parrilla desde el km.7 de la A-6301

Hornos de Segura

Cántico espiritual

14. Mi Amado las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos,
 
15. la noche sosegada
en par de los levantes del aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora.

 

26. En la interior bodega
de mi Amado bebí, y cuando salía
por toda aquesta vega,
ya cosa no sabía;
y el ganado perdí que antes seguía.

 

27. Allí me dio su pecho,
allí me enseñó ciencia muy sabrosa;
y yo le di de hecho
a mí, sin dejar cosa;
allí le prometí de ser su Esposa.

 

28. Mi alma se ha empleado,
y todo mi caudal en su servicio;
ya no guardo ganado,
ni ya tengo otro oficio,
que  ya solo en amar es mi ejercicio.

 

36. Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte y al collado,
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura”.[1]
[1] CB, 14-15-26-27-38-36