PROVINCIA DE CÓRDOBA

EN CONSTRUCCIÓN

PROGRESIVAMENTE IREMOS AMPLIANDO EL CONTENIDO, DESARROLLANDO LOS ITINERARIOS UNA VEZ CONSOLIDADOS.

INTRODUCCIÓN

El domingo, después de la Ascensión (18 de mayo de 1586), tuvo lugar la fundación de frailes en Córdoba.

De la obra de Efrén de la Madre de Dios (BAC 1992), transcribimos:

“Desde el mes de abril se movía fr. Juan de la Cruz con febril actividad, y lo refería él mismo desde Sevilla a la M. Ana de S. Alberto en junio de 1586: «el tiempo que me partía de Granada a la fundación de Córdoba, la dejé escrito de priesa, y después acá, estando en Córdoba, recibí las cartas suyas y de esos señores que iban a Madrid, que debieron pensar que me cogerían en la Junta. Pues sepa que nunca se ha hecho, por esperar a que se acabasen estas visitas y fundaciones, que se da el Señor estos días tanta priesa, que no nos damos vado»

He aquí a San Juan de la Cruz “real”, no tiene que ver con la imagen de persona extasiada que se nos ha transmitido -recovecos del barroco-, sino que era activo, muy activo. Y una cosa no quita la otra, así pueden ser los místicos.

En la Fundación de Córdoba, no solo en la ciudad propiamente dicha, sino también en las de Guadalcázar (fundada en 1585 aunque las escrituras las hará Fr. Juan de la Cruz al año siguiente) o Bujalance (1587), el Carmelo Descalzo tuvo una importante presencia, marcada sin duda por el paso de nuestro fraile San Juan de la Cruz: El Carpio, Bujalance, Obulco de los iberos, Cañete de las Torres, Alcolea… recién comenzada la provincia de Córdoba tras salir de Porcuna y Torredonjimeno (Jaén) o, simplemente desplazándonos entre Córdoba y Guadalcázar, para llegar enseguida a Écija, ya en la provincia de Sevilla.

Córdoba, Guadalcázar y Bujalance son los tres lugares emblemáticos de la presencia de san Juan de la Cruz en esta provincia. Hoy, en Córdoba, podemos encontrarnos con sus hermanos de Orden en el Convento de dicha ciudad, implicados además en un impresionante colegio e instituto desde muchos años atrás. Así mismo, con el convento de Monjas Carmelitas Descalzas (1589), de la misma época.

En una ocasión (seguimos a Crisógono de Jesús), “estando negociando la fundación, en Bujalance, recibió aviso del Padre Doria para que fuera inmediatamente a Madrid. Es un día de frío y aguas. Fray Juan recibe los despachos a las cinco de la tarde y decide partir inmediatamente. Los religiosos que le acompañan, temerosos de que su salud achacosa sufra algún breve quebranto, le disuaden: debe esperar dos o tres días a que mejore el tiempo. Pero no accede. Dice que mal podría aconsejar él luego la obediencia si ahora no acude con prontitud a cumplirla, y al amanecer sale de Bujalance para Madrid, bajando aquellas alturas redondeadas en busca de la cuenca del Guadalquivir”.

Fray Juan de la Cruz iba con el ejemplo por delante….

Entre Córdoba y Granada, otra ruta que a veces pasa desapercibida es la que une estas dos ciudades por Alcaudete (Jaén), lugar este en el que fundaron los Carmelitas Descalzos en 1590 y que contaría con la presencia de san Juan de la Cruz. Sin duda que el santo la recorrió en sus viajes, dejando en esta ciudad su impronta y, por supuesto, antecedentes de la Orden, como Vicario Provincial que era.

Son muchas las anécdotas y episodios relacionados con la fundación de Córdoba y los conventos citados: las iremos desgranando conforme recorramos estos lugares y, en la compañía de San Juan de la Cruz, nos reconoceremos en esta experiencia de encuentro que tantas veces él vivió: con la naturaleza, con uno mismo, con Dios. Así es el Camino de San Juan de la Cruz: hacia el interior

A continuación, veremos los siguientes itinerarios correspondientes a la provincia de Córdoba:

– Entre Córdoba y Guadalcázar

– Entre Guadalcázar y Écija (conducente a Sevilla)

– Entre Córdoba y Bujalance

– Entre Bujalance y Andújar (conducente a la provincia de Jaén, por Linares)

– Entre Bujalance y Porcuna (conducente a Jaén)