PROVINCIA DE MÁLAGA

EN CONSTRUCCIÓN

PROGRESIVAMENTE IREMOS AMPLIANDO EL CONTENIDO, DESARROLLANDO LOS ITINERARIOS UNA VEZ CONSOLIDADOS.

INTRODUCCIÓN

Consultamos las obras: “Dios Habla en la Noche”, art. de José Vicente Rodríguez ocd, pág. 264 y “Tiempo y Vida de San Juan de la Cruz”, de Efrén de la Madre de Dios ocd, pág. 658 y ss.

Tras fundar el convento de frailes en 1584 (padre Jerónimo Gracián, con la ayuda del obispo D. Francisco Pacheco) flotaba la idea de fundar también Carmelo femenino en Málaga. El 6 de diciembre de ese mismo año, el Padre Gracián obtuvo el permiso necesario, sin embargo, hubo de acompañar a monjas para fundar en Lisboa y dejó, esta fundación de monjas en Málaga, en manos del Vicario de Andalucía, fray Juan de la Cruz… Después de alquilar una casa en la parroquia de los Santos Mártires, y seleccionar cuidadosamente las monjas, ahí que va el padre Juan de la Cruz desde Granada, 17 leguas por caminos muy accidentados:

De la provincia de Granada: Santafé, Gabia la Grande, La Malahá, Huelma, Alhama de Granada, Loja, Ríofrío. De la provincia de Málaga: La Viñuela, Vélez Málaga, Villanueva del Trabuco, Málaga… son hoy ciudades que vieron el paso de san Juan de la Cruz, procedente de Granada. La primera misa fue el 17 de febrero de 1585. Después, en recorrido inverso, regresó a Granada.

Pero Málaga no estuvo “conectada” por san Juan de la Cruz, solo con Granada, también lo fue con Sevilla: Cártama, Alora, Antequera, Sierra de Yeguas, y ya en Sevilla Aguadulce, Osuna, Marchena…, de hecho, cuando en 1585 regresó de Lisboa (por Sevilla) a Granada, antes se detuvo en Málaga, haciendo, por tanto, aunque en sentido inverso, el mismo recorrido.

En otras ocasiones, para desplazarse entre Granada y Sevilla, obviamente la provincia de Málaga vio su paso, aunque sin entrar en la ciudad: desde Loja (Granada), pasaba por Archidona y Sierra de Yeguas, evitando así más de 50 km de recorrido, esta es una constante en los viajes de san Juan de la Cruz, elegir siempre el recorrido más corto que aligerara y le permitiera cumplir con su obligación.

Más adelante, en febrero de 1586, volverá de nuevo a Málaga -siempre se hospedaba en el convento de los Descalzos-, a cumplimentar libro-protocolo de la Fundación y, de nuevo, en diciembre del mismo año, otra vez para celebrar elecciones a priora…

Viajaba “a lo apostólico”, es decir llevando lo mínimo para el camino y confiado en la Providencia. Significa también llevar un compañero, como estaba también explícitamente regulado en la legislación. Y así, en viajes largos-largos, en los que hay tiempo para todo, era una delicia ver cómo hablaba con los compañeros, ejercitando su arte de diálogo, de la interpelación (tan arduamente demostrado en sus estancias en Salamanca o en Baeza), hasta de “la tentación” para ver qué pensaba y contestaba el acompañante. Fray Martín de la Asunción es uno de esos acompañantes privilegiado…

Fueron la luz blanca e intensa de esta hermosa región, el horizonte desde Gibralfaro, la sencillez y fuerza de sus gentes lo que abría su corazón a la vida y la esperanza. Fue aquí, en el sur, en donde tejió cual pescador la red evangélica que portaba por Andalucía…

Hoy, en la ciudad de Málaga y, situando su origen en aquellos tiempos de su presencia, nos encontramos fundaciones vivas de frailes (desde 1584) y monjas (1585), en las que poder respirar aquel silencio y abandono en el día a día del Padre.

A continuación, veremos los siguientes itinerarios:

– Entre Málaga y La Viñuela (conducente a Granada)

– Entre Málaga y Sierra de Yeguas (conducente a Sevilla)