PROVINCIA DE SEVILLA (INCLUYE UN ITINERARIO POR HUELVA Y LISBOA)

EN CONSTRUCCIÓN

PROGRESIVAMENTE IREMOS AMPLIANDO EL CONTENIDO, DESARROLLANDO LOS ITINERARIOS UNA VEZ CONSOLIDADOS.

INTRODUCCIÓN

A finales del sg. XVI, y parecido a Toledo, Valencia o Granada la ciudad de Sevilla contaba con más de 50.000 habitantes, lo que nos puede dar una idea de la importancia del lugar: eran las más habitadas de España. Barcelona o Zaragoza, con algo menos de 50.000 y Madrid y otras muchas, alrededor de 15.000.

El 26 de mayo de 1575, Santa Teresa fundó en Sevilla convento de monjas, que poco después en 1576 se trasladó a la C/ Pajería, hoy C/ Zaragoza. Por entonces, san Juan de la Cruz estaba en Ávila, como Vicario y confesor de las Monjas de La Encarnación (que albergaba 130 monjas), nombrado por Santa Teresa (1572-1577). Fueron años turbulentos en la Reforma de los Descalzos, de hecho, estuvo en ese año -1575- tres días preso por los Calzados.

Pasaría el tiempo, luego vendrían los nueve meses de prisión en Toledo, luego su destino como Prior en El Calvario (1578), después en Baeza y, el 11 de junio de 1586, estará en Sevilla, presidiendo como Vicario de Andalucía, el traslado de las monjas a su residencia definitiva, en el barrio de Santa Cruz, actual C/ Santa Teresa.

Ya desde 1573 hubo en Sevilla fundación de Frailes Descalzos, hecha por el P. Gracián -este era el lugar donde se hospedaba Fr. Juan de la Cruz cuando estaba en Sevilla- y, después de la traslación de las monjas, quiso fundar otro convento de frailes (al otro lado del Guadalquivir) y otro en Écija…, pero ambas cosas no pudo realizarlas en aquel momento. No obstante, en 1587 fundó el convento de Santo Ángel. Tal era su impronta y disponibilidad. El de Écija habría de esperar a 1591…

Entre 1582 y 1588 San Juan de la Cruz tenía fijada su residencia en Granada, sin embargo, su ir y venir como Prior o como Vicario, fue continuo, por lo que se refiere a la provincia de Sevilla, hemos de decir:

Uno de sus viajes lo hubo de hacer a Lisboa, en 1585, así que, desde Granada, se dirigió hacia Sevilla: Aguadulce, Osuna, Marchena, Mairena del Alcor, Cazalla de la Sierra, El Arahal, Gandul (hoy despoblado, en el término de Alcalá de Guadaira) … fueron los lugares por los que, desde Granada -o Málaga- entraba a Sevilla. Una vez aquí, ¡para Lisboa!, unas 74 leguas (algo más de 400 km) atravesando la provincia de Huelva y entrando en Portugal. El P. Efrén de la Madre de Dios, nos dice el recorrido: Sanlúcar la Mayor y, ya en la provincia de Huelva, Manzanilla, Villalba, La Palma, Valverde, Calañas, Cabezas Rubias, Santa Bárbara, Paymogo. Desde aquí entraban en el reino de Portugal: Villanos de Ficalho, Serpa, Beja, Alfundaos, Olivellas, Quinta de D Rodrigo, Palhotam, Puerto de Lama, Alverguería, Palma, Aguas de moura, Palhota, Moita, Lisboa. Y, para volver…, el mismo, claro.

Otras veces, cuando el recorrido era en el itinerario de Córdoba, Carmona, Fuentes de Andalucía y Écija eran los principales lugares por los que pasaba, saliendo de Sevilla.

Siguiendo a Efrén de la Madre de Dios, en su obra “Tiempo y Vida…”, sabemos que era hombre de oración, cuando caminaba y podía subir al asnillo que les ayudara, solía recitar y cantar salmos. Para él, los viajes eran continuación de su vida conventual. Parece que no le gustaba rezar el Oficio litúrgico por el camino, sino que esperaba, generalmente, a hacerlo cuando llegase a las ventas. No le parecían nunca suficientes los salmos que hubiera ido cantando por los caminos. Llegado a la venta, rezaba las Horas canónicas y, además el Oficio parvo de Nuestra Señora todos los días, de rodillas. Así fue Juan de la Cruz atravesando caminos y caminos, llenando el aire de coplas, oraciones, silencios, diálogos espirituales y aprovechando también las horas de descanso obligado para adentrarse en algún bosquecillo, en alguna floresta y buscando la corriente de algún riachuelo, dedicarse más libre e intensamente a la oración y a la contemplación, mirando las flores, el campo, viendo y escuchando el correr del agua. Esto último, le encantaba y tonificaba…

La huella viva del paso de San Juan de la Cruz, aún sigue en la ciudad de Sevilla en el convento de frailes del Santo Ángel (1587), el de monjas de San José del Carmen (1575, “teresitas”) y, en Sanlúcar la Mayor, el de monjas de San José (1590)

A continuación, veremos los itinerarios que recorrió, en la provincia de Sevilla:

– Entre Sevilla y Sanlúcar la Mayor

– Entre Sanlúcar la Mayor y Lisboa

– Entre Sevilla y Écija (conducente a Guadalcázar, de Córdoba)

– Entre Sevilla y Sierra de Yeguas (conducente a Granada o a Málaga)